| Hasta ahora, los médicos de atención primaria pedían opinión a los especialistas sobre casos en concreto en encuentros informales en los pasillos del hospital o incluso en la cafetería. Así se derivaban muchos pacientes al especialista de forma poco coordinada y, en algunos casos, de forma innecesaria y con un coste que se hubiese podido ahorrar. La consulta electrónica o eConsulta, una nueva aplicación de las TIC en el ámbito de la salud, resuelve estos problemas y mejora la calidad de la respuesta. La estadounidense The Commonwealth Fund ha revisado recientemente la experiencia de los pioneros de la eConsulta. |
En concreto, la eConsulta es una herramienta
TIC emergente que permite la comunicación electrónica
asincrónica entre los médicos de familia y los
especialistas sobre cuestiones generales o específicas de sus
pacientes. El e-mail es la forma más
básica de eConsulta, aunque se han desarrollado
aplicaciones informáticas que combinan la
historia médica electrónica compartida
(EMR) y la mensajería instantánea o plataformas
basadas en web. El objetivo compartido de estas
herramientas es prevenir malas prácticas y ahorrar tiempo y
recursos económicos.
De hecho, The
Commonwealth Fund estima que el 65% de las derivaciones de
pacientes mediante los métodos tradicionales son inapropiadas.
Asimismo, el impacto en la experiencia del paciente es negativo y
éste es consciente de los errores en la coordinación
entre los médicos que están atendiendo su caso.
Así, pues, la eConsulta se presenta como una
estrategia para enfrentarse a los nuevos retos en un
contexto marcado por el envejecimiento de la población y el
aumento de la cronicidad. También pretende mejorar la
comunicación y coordinación entre los profesionales del
sistema de salud. En todo caso, es importante para los facultativos
seguir unos pasos estandarizados para maximizar
los beneficios y usar recursos compartidos como la
EMR para agilizar el proceso. Una vez formulada la
pregunta por la vía electrónica, el médico
consultado podrá responder directamente la petición,
pedirá más información sobre el caso para
fundamentar su respuesta, o bien solicitará formalmente a su
colega médico que le es necesario visitar al paciente y, por
tanto, la derivación resulta imprescindible.
Sin embargo, el potencial de la eConsulta es mayor o menor
según la especialidad médica. Será de mayor
utilidad para los casos que requieran un abordaje
cognitivo y no satisfará tanto a quien requiera un
consejo técnico. Las especialidades que se basan en tests de
laboratorio, como la endocrinología o la
nefrología, pueden convertirse en usuarias en
potencia de la eConsulta, así como la
geriatría o la
reumatología. En cambio, los médicos
especializados en procedimientos, como los gastroenterólogos o
los cardiólogos, encontrarán más dificultades en
adaptar la eConsulta a sus rutinas.
En definitiva, tanto médicos como pacientes y el sistema
sanitario resultan beneficiados del uso de la eConsulta:
mejora la atención, la documentación, el acceso a
los especialistas y la transferencia de la
información. Sin embargo, para hacerla extensiva hay
que continuar la tarea de implementación de las TIC en los
centros sanitarios e introducir incentivos para los profesionales
de la salud.
Referencia bibliográfica
Horner, K, [et al.]. Electronic consultation Between Primary and Specialty Care Clinicians: Early Insights. Issue Brief. The Commonwealth Fund. Octubre 2011 [acceso 3 de enero de 2012]. Disponible en: http://www.commonwealthfund.org/~/media/Files/Publications/Issue%20Brief/2011/Oct/1554_Horner_econsultations_primary_specialty_care_clinicians_ib.pdf

