La Autoridad Europea de Seguridad
Alimentaria (EFSA), la Organización para la
Alimentación y la Agricultura (FAO) de las Naciones Unidas y
la Organización Mundial de la Salud (OMS) han publicado
conjuntamente una guía de recomendaciones para armonizar la
metodología de los estudios de dieta total, con el objetivo
de aumentar el valor de estos programas y mejorar la
comparación de datos a nivel internacional.
La presente guía es el resultado del trabajo del grupo de
trabajo constituido en enero de 2010 por representantes de la EFSA,
la FAO y la OMS y los estados miembros de la UE, para examinar la
vanguardia de los métodos empleados en todo el mundo
—y en particular en Europa— sobre estudios de dieta
total y elaborar recomendaciones para definir un método
adecuado y armonizado para realizar estos estudios.
El estudio de dieta total (total diet study, TDS) es una
herramienta para evaluar la exposición a contaminantes
químicos a través de la dieta. Consiste en la
selección y recolección de alimentos que representan
el conjunto de la dieta típica de una población, los
cuales se preparan tal y como se consumen, se analizan y se agrupan
por cada contaminante químico y/o nutriente analizado
según las categorías de alimentos que representan.
Los resultados de las concentraciones detectadas se combinan con
los datos de consumo de alimentos, lo que permite a los
científicos calcular la cantidad de cada sustancia
química que está siendo consumida por una
población específica (hombres, mujeres,
niños...) como parte de su dieta típica.
La guía presentada describe el concepto de TDS, y destaca su
valor intrínseco, y da los principios para llevar a cabo un
estudio, como la fase de planificación, la
recolección de los resultados, el cálculo de
evaluación de la exposición y la comunicación
de los resultados.
El objetivo es proponer un enfoque general para facilitar el uso de
la información de los TDS, ya sea a nivel internacional o
europeo. A pesar de que ya existe una gran cantidad de datos
internacionales sobre estudios de dieta total, el grupo de trabajo
considera que, para permitir una mejor comparación de
resultados a nivel internacional, es importante que los
métodos se armonicen en la medida de lo posible, se mejore
la eficiencia y precisión de las evaluaciones de la
exposición alimentaria a sustancias químicas y se
armonice la recogida de los datos que son necesarios para realizar
dichas evaluaciones.
Además, a nivel europeo la realización de TDS
generaría información importante sobre la
exposición dietética europea a las sustancias
químicas en los alimentos y podría ser utilizada para
realizar el seguimiento del impacto de las medidas de la UE a
través del tiempo.
Asimismo, el grupo de trabajo llega a la conclusión que el
TDS puede ser un buen complemento a los programas tradicionales de
control y vigilancia de los alimentos para calcular la
exposición dietética de la población a
sustancias químicas beneficiosas y perjudiciales en la dieta
completa y evaluar su impacto potencial sobre la salud
pública, siendo particularmente adecuados para estimar la
exposición crónica a sustancias determinadas a
través de la alimentación.
Los TDS también se pueden utilizar para fines de
selección para analizar un número reducido de
muestras de alimentos agrupados en líneas generales,
proporcionando un punto de partida útil para determinar las
prioridades futuras para la recogida de datos detallados.
En esta línea la Dirección General de
Investigación y Desarrollo de la Comisión Europea
tiene previsto financiar durante los próximos años un
proyecto piloto europeo para armonizar la recogida de datos,
identificar los alimentos típicos que más contribuyen
a la exposición total de la población europea y
evaluar la ingesta dietética de contaminantes
químicos de estos alimentos.
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