Los animales y los vegetales pueden ser
tratados a lo largo de su vida productiva con sustancias
químicas para la prevención o la curación de
las enfermedades. En los casos de animales productores de alimentos
para el consumo humano esto puede dar lugar a la aparición
de residuos de estas sustancias a los alimentos que se derivan,
como las carnes, la leche, los huevos, etc. Asimismo, como
consecuencia de los tratamientos fitosanitarios para prevenir y
controlar las plagas y las enfermedades de los vegetales
también pueden quedar residuos de los productos
señalados en o sobre los referidos vegetales.
Se consideran
residuos aquellas sustancias que
pueden aparecer de forma no deseada en un alimento como
consecuencia del uso de medicamentos veterinarios, de productos
fitosanitarios o también de sustancias prohibidas y que
están presentes en el producto final.
Se han de diferenciar los residuos de los
contaminantes
medioambientales que son aquellas sustancias que de manera no
intencionada pueden aparecer en un alimento en cualquier punto de
la producción o distribución a lo largo de la cadena
alimentaria. La presencia de los contaminantes medioambientales
puede ser, en muchos casos, no atribuible a la negligencia o
descuido de los operadores comerciales.
Más información en el apartado de
Residuos en animales,
vegetales y alimentos.