Los priones son el
agente causante de un grupo de enfermedades denominadas
encefalopatías espongiformes transmisibles (EET), que
afectan a los animales y los seres humanos. En esta familia de
enfermedades se incluye la de Creutzfeldt-Jakob en humanos, la
encefalopatía espongiforme bovina (EEB) en bovinos y el
temblor o escrapie en ovinos y caprinos.
El año 1996 se describió por primera vez, en el Reino Unido, una nueva variante de la enfermedad de Creutzfeldt-Jakob (v-CJD) que está relacionada con la exposición, probablemente a través de los alimentos, a la encefalopatía espongiforme bovina (EEB). Se ha identificado como causa de la misma un agente etiológico de naturaleza proteica denominado prión.
Este agente da lugar a la aparición de lesiones en el sistema nervioso central en forma de vacuolas, que producen una imagen anatomopatológica en forma de esponja, de la cual ha derivado el nombre de la enfermedad. Los tejidos bovinos donde se han detectado priones son las amígdalas, el timo, los ojos, el encéfalo, la médula espinal, el bazo, el mesenterio y el intestino delgado. Estos tejidos se han eliminado de la cadena alimentaria en las zonas donde hay EEB. Desde su descubrimiento en bovinos también se ha puesto en práctica un amplio régimen de control y seguimiento del temblor y la EEB en ovinos y caprinos.