Parte de nuestra dieta está
constituida por el consumo de frutas y verduras que consumimos
crudas, y tiende a aumentar gracias a una oferta diversificada,
especialmente en la temporada de verano. Numerosos estudios
muestran los beneficios de consumir frutas y verduras, y hasta el
punto que la recomendación oficial es de comer cinco al
día.
Los vegetales crudos pueden ser portadores de gérmenes y
algunos pueden provocar enfermedades a las personas. Estos
gérmenes generalmente se pueden destruir con la
cocción, pero en ausencia de cocción el riesgo
asociado al consumo de alimentos crudos debe ser minimizado
mediante acciones en distintos niveles del recorrido de la granja a
la mesa.
Los agricultores y operadores ya llevan a cabo numerosas acciones
que marca la normativa de seguridad alimentaria para minimizar
dichos riesgos, como la aplicación de buenas
prácticas de producción en la fase primaria y el
control de la calidad microbiológica de los abonos
orgánicos o de las aguas. Las administraciones velan por su
cumplimiento. Véase el documento de vigilancia y control en
la sección
Más
información.
Los consumidores también deben conocer y aplicar las buenas
prácticas generales cuando preparan los alimentos para
eliminar los riesgos que puede haber y no introducir otros nuevos.
Para prevenir las toxiinfecciones alimentarias, es importante
respetar unas normas de higiene durante la preparación y
conservación de comidas, que ayudan a garantizar que los
alimentos sean seguros.
Para los vegetales que se consumen crudos hay que respetar
las tres normas básicas de higiene, es decir,
limpiar,
separar
y
enfriar.
Todos somos necesarios para prevenir las toxiinfecciones
alimentarias. Juntos, alimentos con garantía.
A la hora de preparar y servir la comida:
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Todas las frutas y verduras deben
ser lavadas adecuadamente, en especial las que no se
cocinarán antes de su consumo. Véase El lavado de frutas y
verduras, paso a paso.
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Lávese las manos con jabón y agua caliente
después de utilizar el baño, tocar animales, cambiar
pañales, estornudar o toser, y siempre antes de empezar a
preparar alimentos. Lávese las manos después de
manipular verduras frescas o carne cruda. |
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Evite la contaminación cruzada, es decir,
propagación de bacterias de un alimento crudo a un alimento
preparado por el consumo o cocinado. Limpie los utensilios de
cocina después de manipular alimentos crudos como la carne,
el pollo y los huevos, y evite el contacto de los alimentos crudos
con los alimentos cocinados. |
| Importante: |
Lávese las manos después de ir al baño o
de cambiar pañales.
Lávese las manos después del contacto con animales
domésticos, animales de granja o después de visitar
una granja.
Cualquier persona con diarrea o vómito se abstendrá
de manipular los alimentos. |
Si va a viajar:
Los consumidores también deberán tomar precauciones
en relación con la alimentación a la hora de viajar,
particularmente en países donde son frecuentes ciertas
infecciones alimentarias. Hay recomendaciones en materia de higiene
alimentaria para diferentes destinos. A veces lo más
recomendable para ciertos destinos es comer los vegetales siempre
cocidos.
Todos podemos ayudar a evitar las toxiinfecciones
alimentarias.
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información
Recomendaciones de consumo