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El año 1981, cuando se
empezaban a diagnosticar los primeros casos de una extraña enfermedad, que
posteriormente se denominaría síndrome de inmunodeficiencia adquirida
(SIDA), pocos científicos se imaginaban las dimensiones que llegaría a
alcanzar la infección. Desde entonces, más de 60 millones de personas se han
infectado del virus de inmunodeficiencia humana (VIH) en todo el mundo.
Ahora mismo, 33 millones de personas tienen la infección, que se ha
convertido en la primera causa de muerte en el África Subsahariana.
Aunque la prevalencia global del VIH parece haber llegado a su umbral, se
calcula que se producen anualmente 2,4 millones de nuevas infecciones, cosa
que equivale a 6.800 nuevos casos de VIH al día, el 68% de los cuales en
África, en países donde la esperanza de vida ha disminuido hasta los 47
años. Pese a todos los esfuerzos que se llevan a cabo, mediante programas
preventivos y educacionales, estamos muy lejos de poder controlar la
pandemia.
Nuevas infecciones
En Catalunya, el año 2006 se registraron 553 nuevas infecciones, el 44,7% de
las cuales transmitidas por vía heterosexual y un 33,5% por vía
homo/bisexual. Parece incluso que en el periodo 2001-2004, ha aumentado la
incidencia de nuevas infecciones por el VIH y por otras enfermedades de
transmisión sexual como la sífilis, un fenómeno bastante paradójico si
tenemos en cuenta que ha aumentado el conocimiento social sobre estas
enfermedades y el acceso a las medidas preventivas.
Desde la década de los 90, cuando empezamos a disponer de los tratamientos
antirretrovirals, la evolución natural de la infección ha cambiado
radicalmente en los países desarrollados. Hoy, con las nuevas terapias, la
infección por VIH tiene un curso más benigno, con una baja incidencia de
enfermedades relacionadas con la inmunodeficiencia como infecciones o
tumores (condiciones que definen el estado de sida). Sin embargo, no podemos
olvidar que el tratamiento que disponemos hoy, desgraciadamente, ni cura ni
previene la infección y sólo es accesible de forma generalizada en
occidente, es decir, por una parte muy pequeña de los afectados. A esto hace
falta añadir las dificultades para conseguir que los pacientes cumplan el
tratamiento a largo plazo, los efectos secundarios de los fármacos, y el
elevado coste económico que comportan los tratamientos de por vida. En
Catalunya, el tratamiento de un paciente seropositivo cuesta entre 6.000 y
10.000 euros al año.
Nuevas estrategias
A pesar de los adelantos constantes en el campo de la investigación del sida,
hoy todavía quedan muchas áreas por explorar en profundidad. La existencia
de virus resistentes a los fármacos antirretrovirales nos obliga a
desarrollar nuevas estrategias de tratamiento. A la vez, aunque los nuevos
fármacos que van apareciendo son menos tóxicos, todavía tenemos herramientas
poco eficaces para solucionar problemas tan estigmatizantes como la
lipodistrofia facial (la pérdida de grasa en las mejillas) o tan frecuentes
como las enfermedades cardiovasculares. Un cambio epidemiológico
significativo en nuestro entorno al que tendremos que hacer frente en los
próximos años es el envejecimiento de las personas infectadas por el VIH, a
medida que la supervivencia de la enfermedad aumenta y aparecen nuevas
infecciones en pacientes de edad cada vez más avanzada.
Uno de los retos más grandes con los que la comunidad científica se ha
tenido que enfrentar jamás es el desarrollo de una vacuna preventiva o
terapéutica contra la infección. Actualmente ya se están evaluando
internacionalmente varios tipos de vacuna para saber si pueden atenuar la
enfermedad, pero todavía estamos lejos de una estrategia eficaz para
erradicarla.
Equipos multidisciplinarios
Por otro lado, el crecimiento constante de los conocimientos sobre la
enfermedad hace que la atención de los pacientes con infección por VIH
requiera cada vez más de equipos multidisciplinarios y especializados que
permitan atender todas las necesidades de los enfermos de una forma
integrada y con capacidad de poder desarrollar investigación rápida y
competitiva, respecto al desarrollo de nuevos fármacos, efectos secundarios,
resistencias, mejora de la calidad de vida, apoyo emocional, nutrición o
educación.
En la Fundación Lluita contra la Sida (www.flsida.org) conjuntamente con el
Laboratorio de retrovirología irsiCaixa (www.irsicaixa.org), situados en la
Unidad de VIH de l’Hospital Germans Trias i Pujol de Badalona, nos dedicamos
a velar por este modelo de asistencia y de investigación desde hace más de
veinte años. Contamos con un equipo multidisciplinario formado por médicos,
enfermeras, biólogos, trabajadores sociales, dietistas, psicólogos,
monitores de ensayos clínicos, estadísticos y administrativos.
Conjuntamente, durante el año 2006, fuimos responsables de la asistencia de
más de 2.200 pacientes, así como del desarrollo de más de 50 estudios
internos y externos, publicaciones, obtención de becas y organización de
cursos con objetivos docentes y divulgativos.
Actos como la celebración del día mundial del sida, el día 1 de diciembre,
deben servir de excusa para la reflexión, tanto por parte de la población
general como de las instituciones. No nos podemos relajar ni perderle el
miedo al virus. Para seguir avanzando posiciones en esta batalla, no podemos
dejar de invertir dinero ni tiempo para intentar ir siempre por delante del
virus. Son las únicas herramientas que tenemos para erradicar esta
enfermedad. Nosotros nos hemos comprometido a no descansar hasta
conseguirlo.
Beatriz Mothe Pujadas
Médico de la Fundación Lucha contra el SIDA. Unidad VIH
Hospital Germans Trias
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