Hospital Universitari Germans Trias i Pujol

Logo Institut Català de la Salut 

 

mapa del web

contacte con nosotros

versió en català

 
  ciudadano profesional hospital noticias
 
inicio> ciudadano> hacemos salud

Consultas externas

Urgencias

Hospitalización

Si va a ser madre...

Horarios de visita

A su servicio

Derechos y deberes

Hacemos salud
Medicamentos
 

hacemos salud

 
Los riesgos de los tatuajes y los piercings
 

Desde bien antiguo, el hombre y la mujer han decorado su cuerpo con la introducción de varios objetos en las partes visibles del cuerpo o con la inserción de pigmentos bajo la piel. Así, todavía es común ver en algunas tribus africanas como se hacen pequeñas incisiones a la cara, se atraviesan los lóbulos de la oreja con colmillos e ’animales o se agujerean los pezones o el labio para colgarse aros. Estas prácticas sirven para identificar el grupo, y a la vez diferenciarlo de otro, o para distinguir y clasificar a ciertos individuos de la tribu según el rango o la función que realizan dentro de la comunidad. Generalmente, estas decoraciones corporales van asociadas a prácticas rituales dirigidas por el chamán de la tribu.

En las sociedades occidentales, estas prácticas continúan estando presentes y su función social y cultural es en muchos casos bastantes similar a la que observamos en sociedades más primitivas. Así, entre nosotros los tatuajes y los piercings identifican algunos colectivos y son la expresión de un determinado rol social. Pero en los últimos años, la práctica de la decoración corporal se ha extendido, ha salido del ámbito restringido de ciertos grupos y se ha convertido en una moda.

Infecciones

Los piercings y los tatuajes tienen en común que rompen la barrera de protección natural del cuerpo humano, compuesta por la piel y las mucosas. Esto puede comportar la aparición de infecciones en la zona donde se ha realizado el tatuaje o el piercing. Además, en los últimos años se ha extendido la práctica de realizar piercings en zonas que comportan más riesgo, como por ejemplo en los cartílagos de las orejas y la nariz, o bien en los genitales. En este sentido, las tribus africanas son más sabias porque acostumbran a excluir estas zonas del cuerpo para realizar sus decoraciones corporales.

La colocación de un piercing o la realización de un tatuaje puede ser la causa de la aparición de infecciones por virus transmitidos por la sangre, como los de la hepatitis B y C o el del sida (VIH). Estas prácticas también pueden provocar infecciones por bacterias o por hongos.

Hay numerosas evidencias de infecciones por hepatitis B y C provocadas por piercings y tatuajes. De hecho, el tatuaje es el riesgo más a menudo asociado a la infección por hepatitis C, por delante de la transfusión de sangre y del uso de drogas por vía intravenosa. La probabilidad que se produzca una infección por VIH cuando se realiza una perforación o un tatuaje es baja. Aún así, el hecho de tener un piercing en la zona genital puede multiplicar el riesgo de infección por este virus porque puede provocar heridas que faciliten el contagio si se tienen relaciones sexuales con una persona infectada.

Casi uno de cada cinco piercings se complica con una infección bacteriana por estafilococo, estreptococo o pseudomonas. Y este porcentaje es superior si se trata de perforaciones en el cartílago de la oreja o de la nariz, en el tabique nasal (columela) o en el labio. La boca es la principal vía de entrada de material externo de nuestro cuerpo. Por esto, tiene varios mecanismos de protección ante infecciones externas. La perforación del labio o de la lengua rompe esta protección en la zona donde se realiza y favorece la aparición de infecciones.

Medidas higiénicas

Muchos de estos riesgos se pueden evitar tomando medidas higiénicas. Es importante que sean profesionales con formación específica los que realicen los piercings y los tatuajes y que lo hagan siempre en establecimientos autorizados. Se debe evitar agujerear las zonas de mayor riesgo de infección: los cartílagos, la nariz y el labio. Tampoco se deben hacer piercings en el ombligo las personas que tienen riesgo de tener infecciones por hongos.

Los piercings que provocan más problemas son los que se realizan en el cartílago de la oreja, una zona muy expuesta a agentes externos. En el hospital hemos visto algunos casos de jóvenes que han perdido parte de la oreja a consecuencia de una infección provocada por un piercing.

Siempre biodegradables

Tampoco es aconsejable realizar tatuajes en zonas donde alguna vez se pueden introducir agujas o catéteres porque hay el riesgo de que entren en el organismo pigmentos que pueden ser nocivos. Por ejemplo, en la zona lumbar, donde se administra anestesia epidural, o en algunas zonas del brazo.

Pero además de las posibles complicaciones sanitarias, los tatuajes también pueden comportar problemas psicosociales. Los cirujanos plásticos eliminamos muy a menudo tatuajes a personas a quienes les ha ocasionado muchos problemas llevarlos. Y es que la gente cambia con el tiempo. Una persona que con dieciocho años se hace un tatuaje en un lugar visible puede tener problemas unos años más tarde para encontrar trabajo. Y es que los tatuajes pueden estigmatizar a una persona.

Por esto, tal y como marca la ley, los tatuajes deben ser biodegradables, es decir, deben desaparecer al cabo de unos años. Y lo mismo debe pasar con las micropigmentaciones que se realizan por estética, en los labios o en los ojos. La dignidad de la persona está antes de que la estética y, a menudo con el paso de los años, las cosas se ven de forma diferente.

Vicenç González Mestre
Jefe de servicio de Cirugía Plástica

 

 

 
 
 

Los piercings y los tatuajes tienen en común que rompen la barrera de protección natural del cuerpo humano, compuesta por la piel y las mucosas. Esto puede comportar lw aparición de infecciones

         
         

© 2012 Hospital Universitari Germans Trias i Pujol. Institut Català de la Salut. Departament de Salut.

Carretera de Canyet s/n. 08916 Badalona. Telèfon: 93 465 12 00 Fax: 93 497 88 43