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Muchos de nosotros hemos
vivido en alguna ocasión en nuestros familiares o amigos la aparición brusca
de un trastorno del habla o de la comprensión, la parálisis de las
extremidades y la pérdida de la sensibilidad de un lado del cuerpo. Se trata
de una enfermedad cerebral denominada ictus, aunque popularmente es conocida
de varias formas (embolia, trombosis, hemorragia o apoplejía). El ictus
ocurre cuando un vaso que lleva sangre al cerebro se rompe o se obstruye por
un coágulo, con lo cual una parte del cerebro deja de recibir la sangre que
necesita.
Sin oxígeno, pocas horas después las células nerviosas del área afectada
mueren. Por este motivo, es muy importante que el enfermo pueda recibir
asistencia médica especializada en el tiempo más breve posible. De esta
forma podrán reducirse las secuelas, tanto respecto al número como a la
gravedad.
El ictus puede afectar varias áreas funcionales que limitan la actividad y
la participación de quien lo ha sufrido. El ictus puede ser transitorio o
bien provocar lesiones que afecten el habla, la memoria, el estado emocional
o la función motora. En estos casos, es muy importante la rehabilitación
posterior, que debe empezar tan pronto como se haya establecido el
diagnóstico y se haya asegurado el control del estado vital. Los pacientes
que inician la rehabilitación durante la primera semana después del ictus
tienen menos discapacidad y más calidad de vida a largo plazo que los que la
empiezan más tarde.
Síntomas bruscos
Los síntomas más comunes de esta enfermedad son la aparición de debilidad en
un lado del cuerpo, pérdida de visión en un ojo o parcial en los dos,
pérdida o dificultad de la habla, pérdida de fuerza o parálisis en un lado
del cuerpo o de la cara, inestabilidad, desequilibrio e incapacidad para
andar y dolor de cabeza intenso y repentino. La característica principal del
ictus es que cualquiera de estos síntomas se presenta de manera brusca.
El ictus es un problema asistencial complejo y creciente. Actualmente, es la
primera causa de muerte en Catalunya en las mujeres por encima de los 65
años y en los hombres por encima de los 75, y es la primera causa de
incapacidad a largo plazo y la segunda de demencia. En Catalunya se produce
un ictus cada treinta minutos y uno de cada veinte sucede en personas
menores de cincuenta años. Uno de cada tres pacientes mueren y dos tercios
de los que sobreviven presentan secuelas permanentes que les incapacitan
para realizar las actividades más básicas de la vida diaria.
Mejor pronóstico
Pero en los últimos años la atención de esta enfermedad está presentando un
cambio muy importante, con la aparición de nuevos tratamientos que mejoran
el pronóstico de los pacientes y la incorporación de unidades específicas en
los grandes hospitales. Para poder atender al enfermo de la forma más rápida
posible es imprescindible que los profesionales implicados en los diferentes
niveles de la cadena asistencial estén bien coordinados. Desgraciadamente,
en la actualidad menos del 20% de los pacientes llegan a tiempo al hospital.
Para mejorar la atención de la enfermedad en todas sus fases, el año 2004 se
diseñó el Plan Director de la Enfermedad Vascular Cerebral de la Generalitat
de Catalunya. El primer lugar donde s’ha puesto en marcha este plan director
es la región sanitaria del Barcelonès Norte (Badalona, Santa Coloma de
Gramenet y Sant Adrià de Besòs) y el Maresme. El centro de referencia para
atender a los enfermos de la región que han sufrido un accidente vascular
cerebral es el Hospital Universitario Germans Trias i Pujol de Badalona.
Unidad de ictus
En nuestra región, todos los centros sanitarios están coordinados para que,
cuando una persona sufre un accidente vascular cerebral pueda ser trasladada
de forma inmediata al hospital Germans Trias. Una vez en el centro, el
enfermo es ingresado en la Unidad de Ictus, donde recibe el tratamiento
adecuado. La Unidad de Ictus del centro badalonés dispone de cuatro
habitaciones individuales y una doble, monitorizadas mediante videocámares
desde un control de enfermería independiente. Este área está separada del
resto de la planta mediante puertas.
Antoni Dávalos
Coordinador de Neurocièncias
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