Mensaje 28. 22 de Abril de 2000

¿Atrapados en el hielo?

Cuando Wolf Arntz nos convocó hace un par de días atrás, ya teníamos la impresión de que no todo iba bien. Al levantarnos vimos el barco navegando en medio del blanco. Todo era liso y blanco, nada de agua a la vista. El barco se movía muy lentamente.

Como buen jefe de campaña nos dio las noticias y nos explicó porqué había tomado la decisión: "el frío de las últimas semanas ha dejado el mar muy helado. Además hace dos días que nieva y hace mucho viento, con lo que el hielo se ha acumulado y ha formado barreras de la banquisa de más de cuatro metros. Pero lo peor es que uno de los cuatro motores del barco se ha estropeado esta mañana. Con tanto hielo, y con tan sólo tres motores, ni tan sólo el Polarstern se puede mover con soltura dentro de este mar de hielo. Hay que volver atrás y olvidarnos de la fiesta que estaba prevista en el Dreschner Inlet. Todos hemos exclamado: "¡Oooh!", ya que la fiesta en el hielo nos hacía mucha ilusión: estaba previsto que el "Polarstern" subiera sobre el hielo y pudiésemos bajarnos a pie.

Dos días después de esta noticia navegamos aún en medio del hielo consolidado. Hoy ha sido necesario incluso cambiar la dirección de navegación ya que estábamos sobre hielo viejo: duro y grueso. El barco a menudo tiene que coger impulso para poder romper el hielo. La velocidad promedio que llevamos es de no más de 4 millas por hora (uno 7 km por hora), cuando este barco puede navegar perfectamente a 15 millas por hora. Nos lo estábamos mirando desde el puente de mando cuando uno de nosotros recordó la historia de uno de los héroes de la conquista antártica: Ernest Shackleton.

Nuestra imaginación nos ha trasladado casi cien años atrás, al 1902. Ernest Shackleton había sido elegido por Robert Scott para participar en la primera expedición seria que intentaba llegar al Polo Sur. Una vez realizadas las primeras expediciones, en las que se exploró la costa Antártica y los mares que la rodean, la carrera hacia el polo sur estaba abierta. Scott había conseguido suficiente dinero para poder hacer un intento de llegar al Polo Sur. Llegaron a la costa por el lado de Nueva Zelanda y se instalaron en el Mar de Ross, el lugar donde el continente es más próximo al polo. Claro que próximo es una manera de decirlo, ya que hay unos 160 km de distancia. A parte de ser los primeros en subirse a un globo y observar desde él como era el hielo antártico, Scott y Shackleton pasaron el invierno en la Antártida (donde Shackleton "editó" la primera revista publicada en la Antártida) y la primavera siguiente, acompañados por el naturalista y médico Edward Wilson se encaminaron al Polo. Consiguieron llegar a los 82° Sur cuando por culpa de la comida en mal estado, del escorbuto y de la ceguera de la nieve tuvieron que retirarse. Scott creyó que parte de la culpa del fracaso relativo de la expedición era de Shackleton, y le envió de regreso a Inglaterra en el primer barco que se encaminó hacia allí.

Molesto por este hecho, Shackleton volvió al Polo Sur con su propia expedición el año 1908. Scott se molestó mucho, ya que consideraba el Polo sur como "suyo". Pero Shackleton llegó mucho más lejos de lo que la había hecho Scott: hasta los 88 ° Sur. Shackleton decidió dar la vuelta si querían volver vivos. Lo consiguieron por los pelos, después de haber caminado 2736 km por la Antártida. Al volver sano y salvo le dijo a su mujer que probablemente ella "prefería un asno, pero vivo, que no un león muerto". La decisión de regresar cuando estaban tan cerca al Polo empezó a crear la leyenda de Shackleton: el hombre que se preocupaba por la seguridad de los suyos, y que conseguía que volvieran a casa sanos y salvos. Leyenda que se hizo casi cierta en el viaje del "Endurance".

En 1911 Amundsen y su equipo llegaron al Polo Sur. Un mes largo después lo hicieron Scott, Willson y los suyos. Algunos quizá pensaban que ya no había ningún motivo para ir al Polo Sur, cuando Shackleton propuso "el viaje polar más grande nunca inventado" Cruzar a pie desde el Mar de Weddell hasta el mar de Ross. Por esto cogió el barco y lo aproximó hacia el Mar de Weddell (justo donde estamos nosotros ahora). Allí su barco quedó atrapado en el hielo, el 19 de enero de 1915. Muy, muy lejos del continente. Al iniciarse la primavera pensaron que el barco podría liberarse del hielo. Pero no, se hundió. Los tripulantes cargaron todo en los botes salvavidas y vivieron encima del hielo cinco meses. Como el hielo se movía poco a poco hacia el norte, esto les permitiría salir del hielo. Finalmente arrastraron unos kilómetros los botes hasta ponerlos en el agua y navegar hasta la isla Elefante. Pero allí no había nadie que los pudiese ayudar. Cinco de los hombres navegaron 1300 km en una barca de seis metros hasta la isla Georgia del Sur. Si miráis un mapa, veréis que parece imposible que la encontrasen... pero donde desembarcaron no había tampoco ayuda. Shackleton y dos compañeros tuvieron que cruzar la isla a pie, 27 km, un montón de glaciares agrietados y un paso de montaña a los 1800 metros de altitud, por lugares en los que nunca había pasado nadie hasta una base de balleneros noruegos. Llegaron el mes de mayo de 1916, dieciséis meses después de quedarse atrapados en el hielo. Después de rescatar a los compañeros que dejaron en la isla Elefante volvieron a casa. Había sido, efectivamente, el viaje polar más grande nunca intentado... pero no exactamente como lo habían planteado. De aquella historia queda la leyenda, verdad o no, del marinero que decía "Si se trata de ir organizado, quiero ir con Scott. Si se trata de ir rápido, con Amundsen. Pero si las cosas se ponen feas, espero y deseo que sea Shackleton mi capitán". Curiosamente, Shackleton murió de un ataque de corazón en el año 1921, precisamente cuando el barco en el que viajaba llegó a la isla Georgia del Sur. Allí está enterrado.

Una sacudida del barco al romper un fragmento grande de hielo nos ha hecho regresar al presente: estamos en el Polarstern, y no sobre el Endurance de Shackleton. Y el Polarstern es un rompehielos. No nos quedaremos a pasar el invierno en las aguas antárticas, ni tendremos que poner los botes sobre el hielo, ni tampoco nos hará falta remar hasta la isla de Georgia del Sur... pero mirando el mar de Weddell helado ante nosotros, nos sentimos de alguna manera cercanos a aquellos aventureros, héroes e insensatos a la vez, que protagonizaron el descubrimiento de la Antártida.

Un abrazo y hasta el próximo mensaje.

Los investigadores a bordo del Polarstern.

(para más información sobre la exploración antártica, podeis consultar: http://ctv.es/USERS/horemheb/conquista.htm)

Datos:. Nos encontramos en el Mar de Weddell
. Posición: 71° 26' S - 16° 10' W
. Temperatura del aire: - 12.8 °C
. Temperatura del agua: -1.2 °C


Fotografies: