Mensaje 24. 19 de abril de 2000

Adaptaciones de los peces antárticos a las condiciones de vida extremas

Hoy estamos a punto de empezar a poner en marcha toda una serie de aparatos: redes de arrastre, cámaras submarinas, redes de plancton, dragas, etc. que funcionarán hasta echar humo dentro de las frías aguas antárticas, con el objetivo de proporcionarnos a los científicos la máxima información y muestras para conocer un poco más sobre la vida de estas aguas. Dentro de esta vida hay un grupo muy interesante que son los peces. La fauna de peces del océano antártico se empezó a estudiar a principios del siglo XX, y encontramos considerables vacíos en la información de aspectos particulares en la distribución, abundancia y biología de éstas. Así, campañas como la nuestra sirven para ir tapando estos agujeros en un sistema de condiciones extremas como es la Antártida.

Ahora vamos a conocer cuáles son estas condiciones tan especiales. Lo primero que hay que comentar sobre este océano es su aislamiento. Se trata de un aislamiento hidrográfico generado por corrientes circumpolares y frentes, que establecen una frontera denominada la Convergencia Antártica. También existe un aislamiento topográfico generado por la existencia de cuencas oceánicas profundas, resultando de ello la generación de una barrera que impide la libre distribución de los peces antárticos a los otros océanos. Este aislamiento provoca que, de las aproximadamente 20.000 especies de peces que actualmente hay en el mundo, sólo unas 200 se han encontrado hasta ahora al sur de la convergencia antártica, y de éstas, la mayoría se encuentran de forma exclusiva en esta área. Los científicos, en este caso, les denominan endemismos. Hay que decir que un 88% de los peces antárticos que se conocen son endémicos, y muchos de estos pertenecen a un grupo concreto, denominados nototenoideos, debido a que se han adaptado bien a vivir en estas condiciones.

Pero ¿que condiciones encuentran estos peces en estas aguas?. Uno de los factores ambientales clave que marca la vida de los peces antárticos es la baja temperatura del agua, que puede llegar hasta -2°C. Esto genera un gran problema: el peligro de congelación. Los peces antárticos se han adaptado a crecer en condiciones de temperatura cercanas al punto de congelación del agua del mar, en condiciones que resultan letales para otros peces. La resistencia a la congelación viene dada por la presencia de compuestos que bajan el punto de congelación, llamados anticongelantes. Suelen ser moléculas con péptidos y glicopéptidos, que se encuentran en la mayoría de los fluidos extracelulares de estos peces. Los anticongelantes protegen a los peces de la formación de cristales de hielo en sus fluidos. Pero esta adaptación para minimizar los efectos de la formación del hielo no es suficiente para vivir en zonas cubiertas de hielo y, por tanto, muy frías. Así, encontramos otros aspectos relacionados con la biología termal de estos peces, como la evolución de un sistema metabólico que puede funcionar a temperaturas muy bajas, las adaptaciones enzimáticas y estructurales de las proteínas para funcionar a temperaturas por debajo de cero. Esto les permite tener una regulación metabólica y actividades locomotoras al mismo nivel que muchos peces de temperaturas más altas.

La limitación generada por esta adaptación observada en especies antárticas es la estenotermia, eso quiere decir que sólo pueden vivir en un margen estrecho de temperatura. Así, si por ejemplo la temperatura aumenta hasta 6°C morirían por shock térmico. Tenemos un caso bastante espectacular de adaptación a la vida en ambientes fríos, que es la carencia de hemoglobina y de ningún otro pigmento respiratorio para transportar el oxígeno, en una familia de peces que se llaman "peces del hielo" (Channichtidae). La mayoría de ellos viven a temperaturas muy bajas y actualmente se está intentando conocer más sobre esta adaptación.

Para acabar, hay que decir que lo anteriormente explicado es solo una pequeña pincelada sobre los aspectos generales que se muestran en los peces que viven en las aguas antárticas y que aún queda mucho por descubrir sobre los peces antárticos. Determinadas zonas o aguas profundas han sido muy poco exploradas y seguro que cuando se haga se encontraran muchas especies nuevas y adaptaciones sobre las que escribir largamente. Esto es lo apasionante de la ictiología y de cualquier otra ciencia. Siempre hay cosas por descubrir.

Un abrazo y hasta el próximo mensaje,


Los investigadores a bordo del Polarstern

 

Datos
. Nos encontramos en el océano Antártico
. Posición: 68° 55' S - 20° 19' W
. Temperatura del aire: - 7.7 °C
. Temperatura del agua: -1.9 °C


Fotografias: