Trenes automáticos al servicio de las personas

Los trenes que darán servicio en la L9 serán automáticos, es decir, no tendrán conductor, y se localizarán, controlarán y programarán desde el centro de mando del metro de Sagrera. El sistema localiza los trenes con la ayuda de estaciones de radio y balizas, a la vez que mide la distancia que los separa.

 

La conducción automática se utiliza ya en varios países y se prevé que la mitad de la red de metro de Barcelona la aplique durante los próximos años.

 

La implantación de metros automáticos no sólo proporciona mayor seguridad,  fiabilidad y flexibilidad al adaptar la oferta a la demanda, sino que además permite lograr una gestión operativa más eficiente y aumentar la capacidad de las redes. El metro automatizado puede circular a elevadas frecuencias, con total seguridad y la máxima regularidad.

 

1) Mayor seguridad
La aportación de la automatización a la seguridad del metro es doble. Por un lado, por la implantación de tecnologías punteras de supervisión de la circulación de trenes y la reducción de la posibilidad de errores humanos. Por otro, por los nuevos medios para evitar intrusiones en la zona de vías. Así, las puertas del andén se convierten en un sistema eficiente para separar físicamente los andenes de las vías, lo que evita caídas accidentales de personas y objetos. Las puertas de andén, que coinciden a la perfección con las puertas de los trenes, ejercen esa función de separación y son una medida de seguridad clave para que los metros puedan circular sin conductor.

 

2) Más pasaje en menos tiempo
La automatización permite transportar a más pasajeros en menos tiempo con la misma infraestructura. Gracias a los sofisticados sistemas de control y seguimiento, los trenes pueden circular a intervalos más cortos en las horas punta, por debajo de los dos minutos, y con todas las garantías de seguridad.

 

3) Protagonismo del centro de control
El centro de control adquiere una relevancia capital en la gestión de los metros automáticos. Al ser el cerebro de la red, se dota de más medios técnicos y
humanos, además de especialistas en las diferentes vertientes operativas —seguridad, protección civil, información— en apoyo al personal de la línea.

 

Los operadores del centro de control monitorean los trenes en todo momento a través de los telemandos, pueden ver su interior gracias a cámaras de vídeo que transmiten en tiempo real, dar y recibir mensajes a los pasajeros por megafonía e interponía e incluso realizar tareas de asistencia remota. Desde el centro de control también se lleva cabo una vigilancia constante de la situación de la red, a fin de adaptar la oferta a cualquier repunte de la demanda mediante la inyección de más trenes en caso necesario.

 

Modernidad y comodidad en la red

Los trenes de la serie 9000, adquiridos por l’Autoritat del Transport Metropolità, se caracterizan por su estructura ligera, tecnología avanzada y elevado ahorro energético. Además, la duplicación de sus equipos permite multiplicar su fiabilidad y la capacidad para comunicarse de manera permanente con el centro de control. Para situaciones de emergencia, disponen de desbloqueadores de puertas y rampas frontales de evacuación.

 

En cuanto al confort interior, están equipados con aire acondicionado, espacios para sillas de ruedas y bicicletas, indicadores luminosos y sonoros de cierre de puertas, interfonia, vídeo vigilancia y pantallas de información continuada.

En la parte donde habitualmente se sitúa la cabina de conducción  no queda separada en estos trenes, así que el pasaje puede ocupar la posición del conductor y experimentar el viaje a través de un ventanal. Se espera que, en total, circularán 50 trenes por la L9/L10 cuando esté en servicio totalmente. 

 

Trenes cada 3 minutos

En los ramales de la L9 (Santa Coloma de Gramenet y el Prat de Llobregat) y de la L10 (Badalona y la Zona Franca) los trenes circulan con una frecuencia de  paso de 6 minutos. En cambio, en el tramo común de la L9/L10 los trenes circulan cada tres minutos, combinando los servicios de la L9 y la L10.

 

Transmisión de datos e imágenes por banda ancha

La Línea 9/10 cuenta con una red inalámbrica de banda ancha que permite la transmisión de datos e imágenes entre el centro de control y el interior de los trenes. La instalación de esta tecnología permite el envío de información y vídeos en tiempo real entre los trenes que circulan automáticamente y el centro de control que supervisa todas las operaciones.

La banda ancha posibilita la transmisión de contenidos multimedia para reproducirlos, con inmediatez y eficacia, en las pantallas ubicadas en el interior de los trenes, de modo que los usuarios puedan estar informados en todo momento.

 

El telecontrol y la monitorización del material móvil es un sistema innovador que permite gestionar los distintos dispositivos integrados en cada tren y contar con toda la información de los trenes en el centro de control.

 

Por otro lado, la red inalámbrica de transmisión de datos permite supervisar y controlar el interior de los trenes y la vía en tiempo real mediante cámaras instaladas en los convoys, aportando mayor seguridad.

 

La ausencia del empleado en la cabina del tren simboliza, de hecho, el acceso a un nuevo estadio tecnológico, consecuencia lógica de una evolución que empezó hace unos cuantos años con la implantación de los sistemas de protección automática de trenes (ATP) y de conducción asistida (ATO).